Ubicada en el pintoresco entorno de Cañamero, en la provincia de Cáceres, se encuentra Bodegas Ruiz Torres, una joya escondida en el corazón de Extremadura. Situada en el Km.33 de la carretera EX-116, esta bodega no solo ofrece una experiencia enológica de primer nivel, sino que también se destaca por su entorno natural y la calidez de su personal.
Una Experiencia Inolvidable
Desde el momento en que llegas, te sientes bienvenido. La bodega está situada en un lugar precioso, con unas vistas impresionantes que te dejan sin aliento. La facilidad para aparcar es un punto extra, ya que no tendrás que preocuparte por dónde dejar tu coche. El detalle de bienvenida con dos botellas pequeñas de vino y un cuento para los más pequeños hace que te sientas como en casa desde el primer instante.
La visita guiada está a cargo de Alison, una guía encantadora y muy atenta que se asegura de que cada detalle del proceso de elaboración del vino sea comprendido y apreciado. La pasión que muestra por su trabajo y por todo lo que ofrece Extremadura es contagiosa. No es de extrañar que los visitantes salgan con una sonrisa y mucho conocimiento nuevo.
Cata de Vinos y Aperitivos
Uno de los puntos fuertes de Bodegas Ruiz Torres es sin duda la cata de vinos. Al final del recorrido, te espera una degustación de tres vinos acompañados de deliciosos aperitivos. Los vinos, incluyendo el verdejo y el syrah, son exquisitos y reflejan la dedicación y el amor por la viticultura que se respira en la bodega.
La cata es conducida por Mercedes, una de las dueñas y enóloga de la bodega, quien con su conocimiento y pasión logra que la experiencia sea aún más enriquecedora. Aprenderás no solo sobre los vinos, sino también sobre cómo disfrutarlos mejor y apreciar cada matiz.
El entorno natural que rodea la bodega es simplemente espectacular. Los paisajes de Cañamero aportan un encanto especial que hace que la visita no solo sea educativa, sino también un deleite para los sentidos. Muchos visitantes han destacado lo maravilloso que es el entorno, haciéndolo un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza.
La profesionalidad y amabilidad del personal, junto con la calidad de los vinos y la belleza natural del lugar, hacen que esta bodega sea un destino imperdible en Cáceres. ¡No te lo pierdas!
