Destilerías Arehucas es una joya escondida en el corazón de Arucas, Las Palmas. Situada en la dirección Lugar Era de San Pedro, 2, 35400 Arucas, esta bodega ofrece una experiencia única que todo amante del ron debería vivir al menos una vez en la vida.
Visita guiada educativa y entretenida
Por solo 7 euros, los visitantes pueden disfrutar de una visita guiada de 45-55 minutos, disponible en varios idiomas como inglés y español. La visita es una mezcla perfecta de información y entretenimiento, gracias a guías apasionados como Bryan y María, quienes no solo conocen a fondo el proceso de destilación del ron, sino que también saben mantener a los visitantes interesados.
Durante el recorrido, podrás descubrir el fascinante proceso de fabricación del ron, desde la destilación hasta el embotellado. ¿Sabías que puedes hacer preguntas y tomar fotos a tu gusto? Al final de la visita, tendrás la oportunidad de probar cuatro muestras diferentes de ron, incluidas en el precio de la entrada. ¡Una ganga!
Instalaciones impecables y comodidades
Las instalaciones de Destilerías Arehucas son impecables. Desde las áreas de producción hasta los baños, todo está perfectamente limpio y bien cuidado. La bodega puede ser más pequeña en comparación con otras, pero eso no le resta encanto ni calidad a la experiencia. El lugar cuenta con un amplio aparcamiento gratuito justo en la entrada, lo que facilita mucho la visita.
Una vez finalizado el tour, los visitantes pueden adquirir suvenires y productos de la destilería en la tienda. Eso sí, ten en cuenta que los precios de las botellas pueden ser un poco más altos que en otros lugares, pero la calidad y exclusividad de los productos lo justifican.
¿Te preocupa marearte con la degustación? No te olvides de venir con el estómago lleno para disfrutar al máximo de las catas sin ningún problema. ¡Y no te olvides de llevar tu cámara para capturar cada momento de esta experiencia inolvidable!
Un lugar donde la historia y la modernidad se encuentran para ofrecerte una experiencia educativa y deliciosa. ¿A qué esperas para visitarla? ¡No te arrepentirás!
